Errores al practicar branding: más fácil de lo que te piensas

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Al parecer, es mucho más fácil de lo que parece cometer un error a la hora de practicar branding en un negocio online. Mucha gente tiene la falsa creencia de que el branding se resume en pocas cosas, pero hay que ir mucho más lejos para entender lo que es de verdad. En el siguiente artículo, te enumeraremos los distintos errores que se pueden cometer practicando branding.

  1. Pérdida de la identidad

Cuando empezamos un proyecto, como es un negocio online, tenemos que tener claros los principios y valores en los que queremos basar la marca. El espíritu de la marca debe ser siempre el mismo, pero, al parecer, a algunos se les olvida de donde vienen, cómo construyeron la marca y cómo han llegado hasta aquí.

La pérdida de la identidad se produce cuando, después de todo ese recorrido, cambiamos los elementos estructurales de la marca, como Apple al despedir a Steve Jobs, se quedó a titiritando por la escasez de ideas y la mala gestión de proyectos.

Hay que entender que el público es fiel a una marca por sus formas de hacer las cosas, por el espíritu que tiene la empresa, por tener un carácter o personalidad determinados. En el momento que cambiamos esto y apostamos por algo novedoso, que rompa con todo lo anterior, perdemos la identidad de la marca.

  1. El logotipo no es lo único

Estamos de acuerdo en que el logo de una marca es esencial para comenzar el branding con buen pie, pero no es lo único. Tenemos que prestar más atención a distintos elementos porque la marca no es exclusivamente el logo, las letras o el color del mismo, sino un conjunto de valores, en los que entra el emblema, por supuesto.

Si nos concentramos full-time en el logo, desatendiendo los demás detalles de la empresa, practicaremos un mal branding. El branding es una consecución de acciones para realzar la marca, entre ellas está el logo, la comunicación de la marca, la seña de identidad de la misma, la forma de actuar con los clientes, etc.

  1. Mentir

Mentir es de cobardes. Nunca es un buen recurso la mentira, el cliente valorará positivamente la sinceridad y la posterior voluntad de querer arreglar lo sucedido. Si luego se entera de que le has mentido, no sólo no volverá, sino que te pondrá a parir, como mínimo.

2017-12-29T02:58:23+00:00